La comunidad de San Lorenzo de El Escorial vivió el pasado 22 de mayo, festividad de santa Joaquina de Vedruna, una jornada cargada de emoción y agradecimiento con motivo del bicentenario de la congregación de las Hermanas Carmelitas Vedruna. La celebración se convirtió en un sentido homenaje a la presencia ininterrumpida de las religiosas durante casi 125 años en la localidad madrileña.

La alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López Esteban, participó en la misa de acción de gracias y quiso destacar públicamente la importancia que las hermanas han tenido para el municipio a lo largo de más de un siglo. Durante su intervención, definió la jornada como “un día profundamente especial” y subrayó “la huella imborrable en la historia humana, educativa y social de San Lorenzo” que las Vedrunas han dejado generación tras generación.
Como muestra de ese agradecimiento institucional y del cariño de todo el municipio, la regidora hizo entrega de una placa conmemorativa a la coordinadora de la comunidad, Pilar Cercadillo, en reconocimiento a la labor y dedicación de las Hermanas durante más de un siglo de presencia en la localidad.
El acto reunió a religiosas, vecinos, antiguos alumnos, familias, representantes institucionales y trabajadores de la casa donde residen las hermanas, que quisieron reconocer el compromiso y la entrega de la congregación desde su llegada a la localidad a comienzos del siglo XX. Su labor educativa, pastoral y social ha marcado profundamente la vida de numerosas familias escorialenses, convirtiéndose en un referente de cercanía, servicio y formación integral.

La celebración del bicentenario permitió poner en valor no solo la trayectoria histórica de las Hermanas Vedrunas, sinotambién el legado humano y espiritual que continúan dejando en la comunidad. La gratitud y el cariño manifestados durante la jornada reflejaron el vínculo especial construido durante décadas entre la congregación y San Lorenzo de El Escorial.
Desde Hominem Instituciones Religiosas nos unimos a este reconocimiento agradeciendo la dedicación, el testimonio y el servicio que las Hermanas han ofrecido durante casi 125 años a la sociedad escurialense.
